LA SAL DE LOS ALIMENTOS Y LA SAL DE LAS COMIDAS… son dos cosas distintas

LA SAL DE LOS ALIMENTOS Y LA SAL DE LAS COMIDAS… son dos cosas distintas

Casi todos los alimentos contienen sodio (Na) en forma natural, por lo tanto la conclusión es que el sodio es necesario para nuestro organismo.

 

Tanto la sal cómo el azúcar son dos sabores primordiales de las comidas, pero también son excelentes conservantes usados desde la antigüedad para mantener los alimentos durante más tiempo.

 

Por qué se habla tanto de los problemas que causa la sal, a tal punto que se llegó a prohibir la colocación del salero en las mesas de los restaurantes?

Cómo sucede con frecuencia, en el exceso está el problema…!

 

Sabemos que el gusto salado, como el dulce es agradable al paladar y aumenta el apetito…es decir, comemos más, con lo cual se vende más…, por lo tanto la industria comenzó a aumentar la cantidad de sal añadida a los alimentos que produce.

También aumentó en gusto dulce, a través de los edulcorante, pero ese es otro tema del cual hablaremos más adelante.

 

Estamos de acuerdo en que la disminución del sodio en las comidas, se ha vuelto una necesidad,  sobre todo en las personas con hipertensión ya declarada o con antecedentes cardiológicos, en mujeres en menopausia, en pacientes con enfermedad renal, en aquellas personas que retienen líquido -edemas-, entre otros problemas.

 

Pero, qué sodio es el que tenemos que disminuir? Los estudios actuales coinciden en destacar que la mayor fuente de sodio se encuentran en alimentos procesados e industrializados: del 100% del sodio ingerido habitualmente,

-el 72% procede de los alimentos procesados;

-el 20%, de la sal añadida en la cocción o en la mesa…

-y tan solo el 8% del sodio procede de los alimentos naturales, no procesados: verduras, cereales, legumbres, huevos, etc. que contienen poca cantidad de sodio, con la ventaja de que poseen otros minerales que lo equilibran como el magnesio, el cloro y el potasio.

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PARA TENER EN CUENTA: Las mayores fuentes de sodio son los  compuestos usados como conservantes en embutidos y productos de panificación; en la preparación de sopas y caldos en polvo, enlatados, aderezos envasados, lácteos descremados, quesos fundidos y frescos, snacks, comidas precocidas o congelados, etc. que contienen también glutamato monosódico codificado en las etiquetas como E621, un exaltador del sabor, que nos hace comer más.

 

La solución estaría entonces en disminuir el consumo habitual de estos alimentos y aprender a elaborar alternativas para dar sabor a los alimentos: entre estas alternativas se encuentra retomar el uso de hierbas y especias para dar sabor a los alimentos.

 

Veamos cómo podemos reemplazar la sal en las comidas:

Sal de hierbas:

debe prepararse con hierbas bien secas para evitar la contaminación con hongos, por ese mismo motivo es mejor no preparar grandes cantidades, sólo la suficiente para una semana.

El uso de las hierbas también nos permite mejorar las digestiones.

 

Podemos utilizar y combinar distintos condimentos, según los gustos y las necesidades:

-orégano, salvia, albahaca, romero, cebolla, ajo y perejil –provenzal- o ajo en polvo, que mejoran la digestión;

 

-semillas de anís, comino, coriandro, eneldo, hinojo que mejoran la distensión abdominal;

 

-polvo de nuez moscada, cúrcuma –dá color amarillo, como el azafrán-, fenogreco con sabores un poco más fuertes, pero que no producen molestias.

 

Preparación:

-mezclar las hierbas elegidas en distintas proporciones según el deseo de cada uno; pueden variar según la necesidad de cada persona.

 

*Es mejor incorporarlas a las comidas cuando se cocinan, en un guiso, en verduras al horno, en una ratatouille o cocción a la cacerola para que se liberen los aceite esenciales responsables de los olores, sabores y beneficios para la salud.

 

Consejos para el uso de las sales naturales

*No puede usarse como conservante, porque contiene poco sodio.

*Puede usar la cantidad que se desee: aportan nutrientes..

*Como el sabor es muy suave, en las personas acostumbradas a salar en demasía, puede comenzarse colocando en el frasco mitad de la mezcla de hierbas y mitad de sal marina o común, e ir aumentando la proporción de hierbas a medida que pasa el tiempo y se acostumbre el paladar.

*Pueden combinarse con especias con sabor más fuerte, en poca cantidad : pimientas –no si aparecen hemorroides o ardor anal; -jengibre en polvo –NO en hipertensos o con antecedentes de hipertensión-; los sabores muy picantes pueden producir gastritis.

 

Las personas que no tienen contraindicaciones para el uso de la sal deben saber que:

*es preferible no agregar cuando la comida se cocina, sino cuando ya está en la mesa;

*hay distintos tipos de sal en el comercio:

-sal común de mesa o cloruro de sodio 99%, purificado de otros minerales: habitualmente se le agrega iodo para paliar su deficiencia;

-sal marina, se obtiene de la evaporación del agua de mar: tiene un 86% de cloruro de sodio y trazas de oligoelementos como calcio, cloruro de magnesio, potasio, yodo y manganeso;

- flor de sal, se cosecha en la superficie de la salmuera de las salinas, tiene mayor proporción de yodo.


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